OPÌNIÓN: En Barahona se convierte en cáncer pedir la cancelación de funcionarios

Por Félix Betances.
Alguien dijo una vez, que convertir en rutina las cosas, no es la mejor forma de buscar cambios o conquistas ya que en la mayoría de los casos, se puede perder la razón o la credibilidad de lo que se quiere (si la hubiere), quizás no por el fondo, pero sí por la forma.
Nos han acostumbrado a ver cada cierto tiempo, a individuos o a grupos, alzar sus voces en reclamo de que se cancele a tal o a cual funcionario o empleado y todo, porque no nos conviene o no nos cae simpático, aunque hagan bien su trabajo y en el peor de los casos, sin otra justificación que no sea el interés en hacerlo volar del cargo, para que en su lugar se nombre a la persona que nos interesa o que simplemente nos conviene.
Basta recordar que aquí se ha reclamado la cancelación de: directores de hospitales, de directores regionales de Salud, de directores de EDESUR, de directores Regionales de educación, de gobernadores; solo ha faltado que se pida la cancelación de Diputados, Senadores y Síndicos; ya se sabrá por qué no lo han hecho.
Pero lo más llamativo y preocupante a la vez, es el hecho de que casi siempre encontramos en estos menesteres, a los mismos protagonistas y a quienes como corderitos, les siguen la corriente, sin detenerse a pensar en si con su actuación pueden causar daños o lograr beneficios.
El caso más reciente es el de la Directora Regional de Educación Lcda. Isabel San Gilbert Ramos, cuya cancelación ha venido reclamando un grupo de funcionarios y empleados del propio Ministerio de Educación, motivado esto según se ha dicho, por puros intereses no institucionales sino personales y con el apoyo de la ADP, entidad que se ha dado a la tarea en los últimos años, de servir de pié amigo,(apoyo), a todo el que se está cayendo, dejando de lado su verdadero compromiso y responsabilidad que es con la escuela y todo lo que implica.
¿Qué tan lejos estará el médico, que con su sapiencia y buen sentir, extirpará definitivamente ese terrible mal que a veces afecta a personas que desconocen el valor personal que poseen y que generalmente mal utilizan?.
Se ha demostrado que aquí lamentablemente, no importa lo bien que trabaje un funcionario equis; lo que si importa es que si no le cae bien a alguien, hay quienes hacen hasta lo imposible con razón o sin ella, y no paran hasta que se lo comen.
¿Cuándo superaremos esa terrible enfermedad

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