En la operación participaron aproximadamente 200 efectivos policiales, unidades tácticas, equipos élites, uso de tecnología avanzadas y miembros del Ministerio Público. La operación tuvo un radio de acción que abarcó Santo Domingo Este, Boca Chica, Juan Dolio, San Pedro de Macorís y la zona rural del municipio de Consuelo.
Describen los investigadores que se realizaron más de 322 diligencias investigativas, labores de inteligencia, entrevistas a testigos oculares, experiencias forenses y científicas, así como allanamientos judiciales.
Identificación
El occiso fue identificado Sebastián PEÑA alias de “PULILLA”, de entre 25 y 30 años, residente en el barrio Alegría, sector Los Tanquecitos, Boca Chica, quien falleció mientras recibía atenciones médicas en el Hospital Local Andrés Boca Chica, a consecuencia de múltiples heridas por proyectiles de arma de fuego.
De acuerdo con el informe preliminar, el enfrentamiento ocurrió cuando agentes de investigación daban seguimiento a una jeepeta marca Chevrolet, color rojo, vinculada al asesinato de Fray José Alcántara Zapata y/o Fray José Alcántara Báez, de 37 años, ultimado el pasado 6 de mayo en Andrés, Boca Chica.
Detenciones
La Operación de investigaciones e inteligencia, condujo a los investigadores hasta el estacionamiento de un centro comercial en la avenida Charles de Gaulle, donde fueron detenidos Miguel Antonio Núñez Camilo (a) “Miguel” y/o “Villa Mella”; Alexander Peña Díaz (a) “El Campesino”; Bienvenido de Oca (a) “Tatuaje”; y Fausto Enmanuel Castillo de los Santos (a) “El Menor”, a quienes les fueron ocupadas tres pistolas calibre 9 milímetros que portaban de manera ilegal. Los detenidos eran dirigidos por el prófugo internacional Nelson Rafael FRIAS DÍAZ alias El Mello, quien se encuentra de manera ilegal en los Estados Unidos de América. Este individuo es considerado de alta peligrosidad.
Localización y enfrentamiento
Durante el proceso de entrevista, los detenidos señalaron que el fusil utilizado en el homicidio de Fray José Alcántara estaba en poder de “Puliya”, indicando además el lugar donde podía ser localizado. Posteriormente, los agentes se trasladaron a la carretera Mella, kilómetro 36, en Jubey, Boca Chica, donde observaron al hoy occiso caminando con un fusil marca USMC, modelo AR-15, calibre 5.56 milímetros, envuelto en un abrigo negro. Según el reporte policial, al notar la presencia de las autoridades, “PULILLA” abrió fuego contra las unidades operativas (DICRIM), produciéndose el enfrentamiento en el que recibió las heridas mortales.
Historial delictivo
Los investigadores establecieron que “PULILLA” formaba parte de la estructura criminal “Los Fantasmas”, dirigida por Nelson Rafael Frías Díaz (a) “Mello” y/o “Flaco Free”, residente en Estados Unidos, y por Deivy Rosado (a) “El Gordo”, señalados como coordinadores de homicidios, secuestros, atracos organizados y otras acciones delictivas.
Durante el proceso investigativo, Alexander Peña Díaz (a) “El Campesino” admitió haber participado en el asesinato de Fray José Alcántara, alegando que recibió la suma de RD$150,000 para ejecutar el crimen, motivado presuntamente por represalias vinculadas a conflictos criminales ocurridos en La Romana y San Pedro de Macorís.
Asimismo, los detenidos fueron señalados por dos ciudadanos estadounidenses como los responsables de despojarlos, a punta de pistola, de documentos personales, teléfonos celulares y US$10,000 en efectivo durante un asalto perpetrado el pasado 5 de mayo. Parte de los objetos robados fueron recuperados en poder de uno de los arrestados.
Objetos recuperados
En la jeepeta ocupada fueron encontrados pasamontañas, cargadores de alta capacidad, un cargador tipo tambor, más de 140 cápsulas de distintos calibres, prendas de vestir presuntamente utilizadas en hechos delictivos, así como otros objetos de interés para la investigación.
La Policía Nacional informó que continúa profundizando las investigaciones para localizar a otros posibles integrantes de la estructura criminal “Los Fantasmas”, incluyendo al haitiano indocumentado Rodney Dumesle, señalado como presunto colaborador logístico de la organización.
El cadáver fue enviado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), mientras que las evidencias ocupadas permanecen bajo custodia del Ministerio Público y de la Policía Científica para los fines correspondientes.
La Policía Nacional reitera su compromiso con el debido proceso judicial en todas las investigaciones que realiza y con el respeto irrestricto a los derechos humanos, al tiempo que recuerda a todos sus miembros que el uso de armas letales solo está permitido cuando sus vidas o las de terceros se encuentren en peligro inminente.

