La operación fue ejecutada la noche del jueves 5 de noviembre bajo la dirección de la Policía Nacional de Haití (PNH). De acuerdo con la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (RNDDH), Saintil recibió heridas severas en el abdomen y murió al día siguiente mientras era atendido. Medios haitianos informaron que un dron alcanzó el vehículo en el que se desplazaba y que, durante la intervención, también perecieron varios presuntos miembros de grupos armados de la zona.
El primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, confirmó el deceso a través de su cuenta oficial de X, donde afirmó que había «un jefe de pandilla menos» y sostuvo que la lucha para liberar al país del dominio criminal continuará con determinación. El gobernante cerró su mensaje con una advertencia en criollo haitiano: «Gang yo pap gen dòmi nan je!», que significa «¡Las pandillas no podrán dormir tranquilas!».
Saintil encabezaba la banda Nan Boston, vinculada a la federación de pandillas G-9. En 2023 suscribió un acuerdo de paz con otros cabecillas de Cité Soleil que apenas se sostuvo unos días, y en septiembre de 2024 salió ileso de un tiroteo en el sector.
Según Reuters, su muerte constituye uno de los mayores golpes a la cúpula de las pandillas haitianas desde 2024. Se produce en medio de una intensa campaña de seguridad en la que participan las autoridades locales y tropas salvadoreñas desplegadas recientemente, unos 2,000 efectivos que llegaron al país tras una emboscada en la que desaparecieron cuatro salvadoreños de la fuerza respaldada por la ONU.


