Pese al bloqueo político que ha mantenido Rolbik Urbáez a lo interno del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en Cabral, provincia Barahona, su figura se ha transformado, paradójicamente, en una pieza clave para quienes aspiran a conquistar la presidencia local del partido.
Independientemente del método de elección que finalmente se adopte —ya sea convención, consenso u otra modalidad—, la realidad política interna es contundente: ninguno de los grupos que hoy disputan el control del PRM en Cabral puede cantar victoria sin considerar el peso estratégico de Urbáez.
Influencia y Estructura
Su vigencia no es casual; se fundamenta en una estructura sólida, liderazgos de base y una probada capacidad de incidencia que lo sitúan en una posición de árbitro dentro del ajedrez partidario. En este escenario, ignorarlo no solo representaría un error táctico, sino una apuesta de alto riesgo para cualquier aspirante.
El escenario actual
Hoy, Hungría Féliz y el pastor Jorge Báez se perfilan como los principales contendientes por la presidencia municipal. Ambos son conscientes de que, más allá de los discursos y las alianzas coyunturales, la correlación de fuerzas real depende necesariamente del respaldo —o la neutralidad— de Urbáez.
En política, los bloqueos no siempre anulan el poder; a veces, lo reconfiguran. Y en Cabral, esa realidad tiene nombre y apellido.

